ePrivacy and GPDR Cookie Consent by Cookie Consent

Te invito a escuchar esta canción de Imagine Dragons.

SECCIÓN OGRO y otros cuentos para no dormir

Sección Ogro y otros cuentos para no dormir: cómo pasar del ogro al equilibrio emocional. Recursos para una casa ordenada y liberar tu mente.

Hay dos situaciones en que me sale el OGRO que llevo dentro.

Una es cuando me despiertas por la noche sin ningún motivo. Es decir, siempre que no te estés muriendo. La otra, cuando mi tiempo al completo lo dedico a las obligaciones, entonces... escóndete.

sección ogro, ordenar tu casa y liberar tu mente

Agobio, hartura, cabreo, ansiedad al volver a casa, desesperación, pereza, nulas ganas de mover ni una pestaña, sentimiento de pérdida de tiempo continua. Si sumas esto al resto de pensamientos sobre el trabajo y otras preocupaciones, el final no es bueno. El agotamiento mental te deja sin energía y... sin vida, y me convertía en OGRO.

Todas estas emociones son las que me salían cuando pensaba en cómo estaba la casa. Pero eso se acabó. El punto de inflexión definitivo, empezó hace 8 años, cuando falleció mi padre. 

Hasta poco tiempo antes, mi casa era un completo desastre, una pesadilla. En realidad me he pasado un poco, pero sí, yo lo sentía así. La cuestión es que, en aquellos momentos en mi casa convivíamos dos adultos, tres perros y un bebé. El caos estaba servido, no encontraba la manera de mantenerla ordenada, y aún menos limpia en condiciones, y me producía un desasosiego y un estrés imposibles de gestionar.

Volver después de trabajar por cuenta ajena muchas horas, a una casa una casa totalmente desorganizada, con pocos muebles y muchas cosas, y pocas manos, volver a casa era una mezcla de ansiedad y cabreo que llevaba como podía, es decir, muy mal. ¿Te suena de algo? ojalá que no sea así.

Lo único que me motivaba a volver era ver a mi familia, por supuesto, y tener un lugar donde caer rendida. Porque, para más inri, por aquella época, además sufría un hipotiroidismo no diagnosticado, y mi sensación de agotamiento era terrible. Un agotamiento de los que el cuerpo sólo te pide tumbarte y no hacer la o con un canuto.

Cabreo conmigo misma, con otros y cabreo con la vida en la que me sentía atrapada, en gran parte debido a la casa, y en otra parte, debido a nuestra economía de subsistencia. El poco tiempo que tenía era el fin de semana. Y ahí estaba la casa diciéndome: 'Mariaaaa, ya es fin de semana, te estoy esperandoo, ya no hay excusa...

Entonces, convertida en un OGRO con patas cabreado, no paraba de ir de un sitio a otro recogiendo y limpiando, mientras mi boca lanzaba perlas al aire: 'esto no puede ser', 'se acabó', estoy hasta los ovarios', 'esto no me lo vuelvo a chupar'..., a ver si alguien más se aplicaba mi cuento. 

Pero el desorden volvía una y otra vez, el cuento nadie se lo aprendía y mi paz no llegaba. Y yo anhelaba olvidar la casa y dedicar todo mi tiempo a disfrutar con mis hijos y también con mi pareja y conmigo misma.

preocupación-desidia

¿Te has sentido un ogro alguna vez? ¿Te sientes así ahora?

Si la respuesta es un sí, significa que no te sobra el dinero y, seguramente, tienes muchas más cosas de las que estar pendiente. Ha llegado la hora de empezar a abordarlo y empezar a calmar al ogro que llevas dentro. Lo que te contaré podría darte algunas ideas.

Y si la respuesta es un no rotundo, enhorabuena, has ganado el premio gordo. O quizá hace tiempo que tomaste la misma decisión, dejar de ser un ogro.

Sección Ogro y Otros Cuentos Para No Dormir

LO  IMPORTANTE de mi ogro


Lo importante para mí es disfrutar de mi casa y que no sea un lastre, dejar de sentirme un OGRO. No necesito una casa perfecta. Me conformo con que esté ordenada y limpia, en su justa medida. Si está ordenada, todo lo demás es fácil.

Nada de tener mi casa de exposición. Que me guste y sea práctica y poder disfrutarla. La belleza y el orden para mí es importante, me transmite calma. Estilos, como yo soy, variopintos. Así que mi una casa es bastante ecléctica.

Quiero que, mis hijos y yo ahora, juguemos y la disfrutemos, saltemos (excepto en el sofá, que no es un cama elástica), bailemos, cantemos y hagamos guerra de cosquillas o de bolas, sin preocuparme en exceso. Quiero poder usar cada zona de la casa y todo lo que tenemos, de manera razonablemente, por supuesto.

De ahí que eligiéramos pintura plástica en las paredes, esas que ya debería volver a pintar... un año de estos, si no me toca la lotería. Y sí, se rompen cosas a veces, pero pequeñas cosas prescindibles. Las que me tocaban la fibra sensible se rompieron hace tiempo.

Curiosamente soy una persona altamente organizada y eficiente en el trabajo. También bastante despistada, lo que alguien podría encontrar paradójico, pero nada más lejos. Y sé que hay que contar con una planificación para cualquier cosa que te propongas emprender, y también ciertas herramientas o recursos.

En lo que a la casa se refiere, hasta entonces, todo había ido sobre la marcha. Es decir, el padre de mis hijos se vino a vivir a casa, hasta que nos separamos, y entraron más cosas innecesarias manteniendo los mismos muebles básicos, más cacharros de cocina, más ropa, más de todo... y poca planificación. Bueno, innecesarias sólo para mí, evidentemente.

De modo que, en aquel momento de hartazgo, y con mis ganas de dedicar el tiempo justo y mínimo a la casa para ser LIBRE, me puse manos a la obra con mi super planificación.


LA PLANIFICACIÓN

mil emociones_ máximas vida_ser eficiente_orden en casa_tener lo justo

Sí, ésta fue, ya sé que no parece gran cosa, pero te aseguro que mi proceso mental fue bastante más complejo, pero como simplificación no está mal. ¿Podría ser mejor? seguro. La letra, mejorable, es lo que tiene tanto escribir con ordenador y casi nada a mano. Pero a mí me sobra.

PÁGINA QUE RECOMIENDO. Ilovepdf

Por cierto, ahora que he escaneado mi súper plan, no quiero olvidarme de recomendar altruistamente esta página gratuita, que hace maravillas con los pdf, convirtiéndolos a un montón de formatos de una manera rápida y sencilla. 

mil emociones: Ilovepdf icon

LOS PASOS para dejar de ser un ogro

-Primer objetivo, por inmediato-

1 LÍBRATE DE LA PLANCHA. ¡A tomar por Tramontana!, ogro en acción

(Tramontana: viento frío del norte)


Decidí, que la pila de ropa encima de cualquier lugar, que me provocaba algo así como una urticaria mental severa, producto de una ansiedad repetitiva (vamos, que me daba por tramontana), la guardaría y la plancharía antes de usarla. Sólo pensarlo ya sentí un gustirrinín.

Poco tiempo me duró esta idea, porque el PLAN MAESTRO llegó pronto. En seguida me di cuenta de que no necesitaba planchar casi nada. Bueno, más bien que no me apetecía planchar prácticamente nada. Así que, la decisión estaba tomada, 'NUNCA MAIS'.

Con pequeñas excepciones que, en mi caso, a penas se han dado, más allá de un vestido para una boda. En cuanto a las blusas, me las pongo como están o no me las pongo, más bien lo primero. Eso sí, la técnica de doblar la ropa una vez seca, o colgar, es fundamental. 

¿Quién quiere una sábanas perfectamente planchadas que se arrugan en cuanto las usas una noche? Sí, probablemente me dirás que tú, pero tendrás que elegir a qué dedicar tu tiempo. ¿Y los boxers planchados o los calcetines? algún necio... que no plancha. ¡Hay que aprender a tender y doblar!

Y no me digas que te relaja. Te aseguro que hay cosas más relajantes que no tienen que ver con la plancha ;) Mi tiempo y mi humor son más importantes.

Si te has decidido a ponerte a ello y librarte de la plancha, pero usas ropa que, por tu trabajo, debe estar impecable, prueba por lo menos a dejar de planchar el resto de la ropa. Ya verás como te ahorrarás igualmente un montón de tiempo.

Si aún no te has decidido, mira la siguiente fotografía y dime qué prefieres.

mil-emociones_orden en casa_tener lo justo_anhelos_

Un pasito más cerca...

¿esperabas la imagen de una plancha?

En relación al tema de cómo doblar la ropa eficientemente, las ideas de Marie Kondo y, especialmente, sobre el orden y la limpieza, me dio algunas ideas.. O, más bien, reforzó mi idea de lo necesario de tener sólo lo que uso. De cada lectura saco lo que me interesa y lo adapto a mi naturaleza, que no es tan cuadriculada, ni tan zen.

Lo que más me gustó de aquellas lecturas y vídeos, fue cómo doblar la ropa para meterla en os cajones, estantes o en una maleta, y lo recomiendo totalmente. Respecto a la maleta, ahorra espacio y la ropa sale muy bien, trajes aparte. He encontrado ahora estos vídeos, el primero más cortito y el segundo más largo, pero claro, es para hacer una maleta para un mes :)


Después de poner en práctica mi decisión de no planchar, mi estado emocional se vio enormemente mejorado. El alivio fue brutal y llevo años liberada. Y encima ahorré algo así como... HORAS Y HORAS de tiempo. También conseguí ahorro de luz, de algo de agua y mucho de emociones insanas. ¿Qué más quieres?.

Echa un cálculo anual del tiempo que le dedicas a planchar y me lo cuentas ;)

-Segundo objetivo por práctico-

2 LOS MUEBLES y otros accesorios prácticos y útiles para apaciguar a tu ogro interior


Quitarme la plancha ya me recargó un poco las pilas, pero no era suficiente. Necesitaba los muebles básicos adecuados. Es decir, prácticos, bonitos y, a ser posible, no demasiado caros. Así que, en cuanto pudimos nos metimos en un préstamo para comprar varios muebles con suficientes "cajones". 

Fueron relativamente costosos, si tenemos en cuenta que, hasta entonces, tenía una variedad ecléctica y mínima, originarios principalmente de IKEA. Suficientes cuando compré mi casa, pero totalmente insuficientes después, con todo el batallón en casa, al menos para los muebles de más peso. Para el resto me parecen una opción estupenda.

También en algún momento pagamos que nos vistieran los armarios del dormitorio principal, de modo que fueran más aprovechables, y todas esas cosillas que todos vamos haciendo en casa cuando podemos.

Y tiempo después, algunas cosas más que te enseñaré después, por si te ayuda o te da alguna idea.




-Tercer objetivo y el fundamental-

3 TENER LAS COSAS JUSTAS Y NECESARIAS, después de ésto, el ogro será un ogrito.

(o, en mi caso, tirar mucho y comprar poco)


Aquí está el meollo de todo. Si quieres dejar de ser un ogro, esta es la clave. Y mira que llevo años deshaciéndome de cosas, tanto por necesidad de espacio, como porque me agobia tener demasiadas cosas.

Sobre todo porque tenemos más cosas de las que necesitamos o realmente usamos. Pero esto ya lo sabemos todos, ¿verdad?.

Como sabemos, el espacio disponible es directamente proporcional al volumen de cosas que no tiramos. Vamos, que cuanto más espacio, más acumulamos y, de paso, evitamos el esfuerzo siquiera de pensar si reamente lo necesitamos. Yo me había pasado media vida, ordenando y reordenando, deshaciéndome de cosas a medias.

CUANDO VINO EL PRIMER BEBÉ


Cuando vino mi primer precioso bebé, el único hueco que me quedaba, era el de mis cosas, todas si tus padres no te las guardan en su casa, que no fue mi caso. Así que, entonces hice una buena limpia, pero insuficiente.

Quiero contar a modo de inciso, que cuando mis padres se independizaron de mí (así fue), me tuve que quedar con todo lo que era mío: desde mis muñecas de infancia, libros escolares, y absolutamente todas aquellas cositas de las que nunca me había desprendido, que eran muchas, y que me habían acompañado en cada una de mis tres mudanzas posteriores. Y también con todo lo que era de mis padres y no podían llevarse.

Allí me quedé, en una casa de alquiler en ese momento, con la ventaja de que me evité gastar dinero en comprar vajilla, útiles de cocina, muebles, y muchas cosas más, de haberme ido yo. Pero a la vez supuso un problema a medio plazo, porque muchas cosas no eran de mi estilo y otras muchas no las necesitaba. 

En cuanto a los muebles, no me cabían en el pisito que tuve que alquilar para mí poco después, con los tiempos que corrían y lo poco que ganaba, así que tuve que malvenderlos. Y no, el dinero no fue todo para mí. Me llevó mucho tiempo deshacerme de todo lo que no quería.

A lo largo de varios años, de vez en cuando llamaba a mi madre para preguntarle si quería algunas de las cosas que me quedé y que había comprado ella. Sentía apego sentimental, sobre todo porque me parecía que me estaba desprendiendo de algo que no era mío. Y ella siempre me decía, que si no lo quería, lo tirara. Esa respuesta me aliviaba y me liberaba enormemente.

Con la llegada de mi segundo adorable pequeñín, la cosa se complicó. Se acabó el cuarto 'para todo'. Decidí que dejaría un cuarto como dormitorio para ambos, de modo que estuviera siempre ordenado y limpio de juguetes. Así no distraerían su atención al dormir. Y cuando el bebé empezara a moverse, no se clavaría los cientos de piezas de lego, pero sobre todo, no se las tragaría o se ahogaría, con ellas repartidas por todos sitios..

El otro cuarto, sería el 'cuarto de juegos' para ambos o el cuarto de 'todo vale' pero sin valer todo. Nunca me he arrepentido de esta decisión, de hecho fue una muy buena decisión. Llegará el día en que cada uno quiera su propio cuarto de mayor. Bien, pero hasta entonces, ese cuarto me permite tener el resto de la casa ordenado, y el foco del desastre en un único sitio, acorde con la creatividad de los niños para jugar, saltar, romper y pintar :)

PUNTO DE INFLEXIÓN, el ogro abre los ojos


Retomo el momento del punto de inflexión que comentaba al principio, con el fallecimiento de mi padre, y donde aprendí unas cuantas cosas.

Mi madre y mi hermana estaban mucho más afectadas que yo. Así que, me ocupe personalmente de limpiar la ropa y las cosas de mi padre. No os contaré todo lo que había allí, además de cientos de libros por todas partes, porque leer era su pasión. Pero me traje una gran lección. Mi padre conservaba tal cantidad de ropa y otras cosas que no utilizaba hacía años, que lo primero que me quedó claro es lo absurdo de tener tantas cosas que no necesitas y no usas.

Y lo segundo, y más importante, que a nadie le importan tus cosas más que a ti. Esto me abrió los ojos de una manera brutal, ya que guardaba muchas cosas, para que el día de mañana mi hijo viera lo que tenía su madre de niña. Bueno, esto no es del todo así, sí hay cosas tuyas que le resultan importantes a las personas que te quieren, pero en realidad son muy pocas. Caben en una caja. Algún recuerdo y poco más.

Y tomé una decisión. Si por una de aquellas me moría al día siguiente, no quería que nadie tuviera que cargar con la pesada tarea de deshacerse de mis cosas. Quería tener las cosas justas, las más importantes: una muñeca de trapo pequeña de mi madre, una camiseta de mi padre, algunos papeles de ellos y cuatro cosas mías que caben en una caja. Y, por supuesto, las fotos, que hoy en día al ser digitales no ocupan espacio.

Claro está que en esa circunstancia imaginada sólo moriría yo, así que, todos los trabajos de mis niños del cole, los dibujos, etc., quedarían también, pero son suyos. El resto de las cosas me gustan pero son totalmente prescindibles. Y si son pocas, aún mejor.

TRUCO: TOMA FOTOGRAFÍAS, el ogro se relaja y suelta


Después de este suceso, y de esta revelación, me sentía con una ganas enormes de volver a casa a realizar una nueva limpieza, esta vez definitiva, de las cosas de mi infancia que tantas cajas ocupaban en el trastero, por otra parte con humedad, y también de muchas cosas que teníamos en casa. Sentía una liberación infinita, incluso antes de empezar.

¡Ay amig@, pero no es tan fácil!. Emocionalmente aún quería conservar demasiadas cosas, a sabiendas de que eran inútiles, como las muñecas y todos sus vestiditos, que había guardado por si alguno de mis hijos era una niña, cosa que no pasó. Entonces se me ocurrió una idea perfecta: La única manera de poder desprenderme de ellas para que las disfrutaran otras personas, otros niños, era hacerles una fotografía.

De este modo tan sencillo, puedo verlo cuando quiera, que es nunca en realidad. Pero ahí está, y qué mejor modo que con una fotografía digital. Si eres un sentimental, te aseguro que esto ayuda mucho.

LA LIMPIEZA FINAL, y se acabó tu ogro interior.


La limpieza final, porque siempre queda algo, llegó después de separarme. Tenía una necesidad enorme de reordenar y deshacerme de cosas. De algún modo, como cuando te quedas embarazada y sientes la necesidad, tardía en mi caso, de preparar el nido, salvo que seas hombre.

Y cuando me da la vena, no puedo parar. Cabe decir que el padre de mis hijos se llevó lo básico, lo que quería, y una vez más, me quedé con todo lo que no quería. Así que, fui habitación por habitación, armario por armario, cajón por cajón, tirando, tirando, tirando y reordenando.

Incluso en la cocina, donde tiré un montón de cacharros y utensilios que no usaba o estaban muy estropeados. Ahora para mí casi es un placer cocinar, si no fuera porque no me agrada.

TRUCO para los MALDITOS PAPELES, despedida de tu ogro


Y qué hay de esos malditos papeles que tanto ocupan y que, cuando necesitas, nunca encuentras. A estos también dediqué parte de mi tiempo. Y qué hice, pues lo único práctico y lógico, ¡cargármelos!.

Claro, pero antes escaneo los importantes, como ciertas facturas de compras de electrodomésticos y otros, reclamaciones, algunos pagos extraordinarios, contratos... Lo demás, ¡a tomar por tramontana!.

Hoy en día puedes ver tus pagos y facturas en las webs de servicios y suministros (luz, agua, teléfono, salud privado...). Sí, se pueden equivocar, pero con que revises una vez al año que no constan facturas pendientes, yo me doy por satisfecha de que no me van a reclamar nada anterior. El riesgo es bajo, frente a mi esfuerzo de conservarlos y archivarlos correctamente en papel para después encontrarlos.

De este modo, no ocupo espacio con papel y, además, cuando necesito algo lo encuentro en el momento, porque lo tengo guardado en la nube.

CONCLUSIÓN, libérate de tu ogro


Por fin, hoy en día puedo decir que mi casa está en orden. Lo que, no sólo me produce una sensación de bienestar y un estado de paz mental increíbles, también muchas ganas de estar en mi casa y disfrutarla.

Además, siento que estoy proporcionando un ambiente adecuado para mis hijos, aspecto que también me preocupaba.

Ahora puedo darles ejemplo, y ellos también lo tienen fácil para aprender a ordenar sus cosas. Hoy, ya no tengo estas malditas conversaciones telefónicas:

Mamá: '¿Qué has hecho hoy hija?'

Yo: 'Llevo todo el día ordenando, esta casa es un desastre'


Mi hermana: '¿Qué haces?'

Yo: 'Recoger, tengo la casa hecha un desastre, estoy harta, así no se puede limpiar'

Mi hermana: 'No me digas, eso es nuevo...'

Actualmente no me cuesta más de media hora ordenar, el peor de los días. La limpieza, capítulo a parte, también resulta mucho más amena y sencilla, y mis hijos empiezan a colaborar.

No voy a negar que tardé en todo el proceso unos cuantos años, seguro que demasiados. o en todo caso, más de lo que me hubiera gustado. Pero cada uno tiene sus circunstancias. De hecho, el orden correcto según mi opinión sería el siguiente:

  1. No acumules cosas o quédate con las justas.
  2. Ten los muebles que necesites.
  3. Utiliza accesorios que te hagan, la vida más fácil.

En cuanto a liberarte de la plancha, cualquier momento es bueno ;)


De modo que, SI AÚN NO HAS COMENZADO, HAZLO HOY MISMO, TE ASEGURO QUE NO TE COSTARÁ MUCHO

Yo aprovecho las pagas extraordinarias para dedicar un % de ellas a la compra de algunas cosas que nos hacen la vida más fácil, a mis hijos o a mí. ¡Las justas!. Hoy en día se pueden encontrar cosas prácticas y bonitas, a unos precios muy asequibles.

Y es que, no sólo necesito tener la casa ordenada, necesito tener lo que uso habitualmente muy a mano y, a ser posible, evitando esfuerzos para que no salga el OGRO, porque ya os he dicho que soy despistada, ¿verdad?. Además, intento que mis hijos tengan a su alcance lo que usan para que puedan mantener el orden con sus cosas.

Ahora, puedo por fin dedicar un parte de mis ingresos extraordinarios para ahorrar y disfrutar.

Pero para mí, tan importante es esto, como liberar mi mente y gran parte de mi tiempo para dedicarlo a lo que de verdad importa.

 ¡Y a por el siguiente objetivo!

IDEAS PRÁCTICAS para disfrutar de tu ser no ogro


Ideas que me hacen disfrutar más mi casa y gastar menos a la larga (en CONSTRUCCIÓN)


MÁXIMA de vida


Si dedicas mucho tiempo a tus obligaciones, te pierdes lo demás.

Lo que hagas, hazlo bien. Si no te gusta hacerlo, hazlo en el menor tiempo posible.

Si quieres libertad, sé eficiente con tus obligaciones y ponte música.

Sé LIBRE, para VIVIR del modo que sueñes.

Si quieres leer más historias relacionadas con el crecimiento personal, puedes hacerlo ahora desde AQUÍ