Taller emocional

Te invito a escuchar una de mis canciones favoritas.

Mil Emociones






Cómo conseguir tranquilidad mental y emocional con tus mil emociones

Mis emociones han regido mi vida, son potentes, no les va las medias tintas, y, como a mi, les encanta jugar.

Unas me empujan hasta subir a las nubes, otras me susurran insistentemente "corre, vive" y, ahora puedo decir, que ya no hay ninguna que me quite el sueño.

Después de unos meses, mis emociones y yo nos hemos hecho amigas por fin. Empecé aprendiendo a conocerlas mejor, a "conocerme" y a vivirlas. Y el comienzo de ese vuelo, ha sido expresarlas.

Ha sido un revulsivo al amasijo de emociones que me acompañaban frecuentemente, y que a través de esta web pude canalizar, eso sí, sin perder ni una sola de ellas porque son mi esencia. Pero ahora ya no controlan mis pensamientos.

En esta nueva etapa, me siento tan liberada y tan feliz por ello, que me encantaría ayudarte en esta liberación. En el envidiable camino a la tranquilidad, al sueño, a perseguir lo realmente importante superando las taritas y espinas emocionales.


En esta página, podrás ver las imágenes que me provocan emociones,

conocer a las personas que me inspiran

leer mis historias, quizá quieras conocer Mi yo anterior, antes de ser una tarada mental rehabilitada.

O leer aquí mi Sección Ogro, donde cuento lo que hice en casa para dejar de serlo, algunas decisiones que me han aportado tranquilidad emocional o ideas que me han hecho la vida más fácil.


pero lo más importante, es que ahora puedo AYUDARTE.

 AHORA TE TOCA A TÍ.

Entra ahora en mi sección EXPRÉSA-TE donde me encantará ayudarte.


EXPRÉSA-TE ayudo

a liberar tu mente.

Piensa en tus emociones, exprésalas, luego piensa distinto. 

Apúntate a jugar en mis talleres, lo pasaremos fenomenal.

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Es increíble experimentar lo que tantas veces he leído, frases hermosas, inspiradores, que entonces no podía interiorizar. Hasta que un día te plantas (o tocas mucho fondo) y te dices a ti mismo:

'hasta aquí, ya no me aguanto más'.

Y en ese mismo instante, todo cambia... y todo tiene sentido.

Mil emociones


Tienes decenas de miles de pensamientos cada día. De todos ellos la mayor parte de las veces te centras en los negativos. Bueno, los que tú percibes como tal: el tráfico que me hace perder tiempo, lo que me ha dicho un compañero, lo que me ha pasado, lo mal que me siento porque....

Quizá no recuerdas la última vez que comentaste a tu compañero de trabajo o pareja: oye, he ido a la tienda y la cajera ha sido agradable, lo normal.

Das por hecho que lo bueno debe serlo y lo negativo no, así que sólo nos centramos en lo que debe ser de otro modo.

Lo sé por experiencia.


Nacemos con la mente limpia. Entonces nuestros padres y otros educadores, comienzan a llenarla con lo que debemos hacer, cómo comportarnos, cómo relacionarnos. Y es necesario, por supuesto, debemos aprender a sobrevivir.

Luego llegan los amigos, las relaciones. ¿Y tú cómo te enfrentas a tus fracasos, desilusiones, y todo lo que te va pasando mientras vas creciendo? Pues como puedes.

¿Y cómo y cuánto valoras lo positivo de todo lo que te va pasando? pues igual.

Como mucho, tus padres te han enseñado a tener empatía, de la mejor manera que han sabido. Pero es que a ellos tampoco les han enseñado. Y su experiencia, en muchos casos, no siempre es un grado en este ámbito de las emociones.

Por norma general, nadie te ha enseñado la manera correcta de gestionar nuestras emociones y sentimientos. 

No te han explicado a ver y sentir la vida de otro modo. Y, si lo han hecho, la mayor parte de nosotros no hemos sabido entenderlo.

Así que creces y forjas tu personalidad como puedes, resultado de tu ser, con el que naciste y todo lo que lo que has interiorizado, como percibes que lo has interiorizado, hasta que crees que es tu verdad. Y como ellos son tu verdad, tu eres como tus pensamientos te dicen y actúas también como ellos te dicen, limitándote.

Y llega el día de hoy y no te sientes tan feliz. Arrastras algún tipo de espina, alguna carencia, malestares cargando esa mochila mental.

Y además, la vida cotidiana te presiona con su velocidad y exigencias, y tus pensamientos te bombardean entre lo que debes, lo que tienes que hacer, lo que te gustaría, lo que querrías...  y lo sobrellevas como puedes. Unos mejor y otros peor.

Pues yo he pasado por todo eso. Ahora puedo decir, que soy una tarada mental rehabilitada, liberada. Y no porque fuera muy distinta a tí. Sólo porque en realidad todos los somos, hasta que aprendemos.



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Déjame acompañarte en ese camino hacia la consciencia de tus emociones. A expresarlas para alcanzar el equilibrio emocional que tanto necesitamos. A ser LIBRE por fin, de tu propia mente.